categoria : Casos

por Coty Zapata el 22 Octubre, 2014

Después del encuentro con mi abuela, se dieron otros sucesos que tenían mucho sentido con lo que ella me dijo.

Estaba en el patio de la Universidad y apenas era una adolescente. Fernando se acercó a mí contándome la angustia de su familia. El hijo de su única hermana había sido desahuciado, era un niñito recién nacido. Me dijo que estaba en la Clínica “Hogar de la Madre”, y que deseaban saber mi opinión y que veía en el momento del encuentro con el pequeño.  En unos momentos tendría contacto con el niño a través de las lunas de “cuidados intensivos”.

Al verlo me di cuenta que mi abuela tenía razón. Al instante de tomar contacto con el niño visione la imagen de un médico que no era especialista en niños que le ponía una inyección por el ombligo. Ese médico había tratado a un miembro de la familia hacia 18 años, había tenido hacia poco un problema cardiaco que lo llevo a estar lejos de su trabajo. Trabajaba en una clínica en las afueras de Lima.

Todo coincidió y gracias a San Martin de Porres se salvó la vida del pequeño a quien sus padres en homenaje a este hecho le pusieron el nombre de Martín.

Este caso fue motivo de una larga investigación periodística que abarco 3 especiales del Dominical del Diario “El Comercio” empezando su publicación el 30 de Octubre de 1983.

 
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